Hoy hace tres años que cumplí el sueño de abrir mi blog de Recursos Humanos, un espacio de interacción con otras personas interesadas en las mismas temáticas que yo, y de aprendizaje continuo para todos, donde comparto mis conocimientos y experiencias.
Sin embargo, hoy el panorama actual es otro, uno que jamás hubiera podido imaginar, estamos saliendo por fases de un estado de alarma nacional por una pandemia mundial.
Sí estoy de aniversario que no de celebración, las consecuencias derivadas de esta pandemia sobre la sociedad han sido graves y mortales, tantas vidas perdidas y duelos sin resolver, unas cifras de paro brutales, unos niveles de pobreza altísimos y la primera gran crisis económica sin manual de instrucciones.
Estoy asimilando como tú todo esto que nos está sucediendo, ni recordamos cuantos días han pasado ya. ¿Dos meses y medio? Casi tres meses fuera de nuestra zona de confort, expulsados a la fuerza de nuestra cotidianidad por un enemigo invisible que nos ha puesto patas arriba en todos los sentidos.
La capacidad de adaptación al cambio es una de las claves de nuestra evolución como especie. Esta pandemia nos ha puesto otra vez contra las cuerdas y nos ha exigido cambios radicales en nuestras vidas. Hemos pasado del miedo y la incertidumbre de los primeros días de confinamiento, a la necesidad de ordenar nuestro pequeño caos hogareño con soluciones para teletrabajar, formarnos con cursos online, entretenernos y poder darnos pequeños lujos sin salir de casa. Tenemos un nuevo “día a día”. Estamos haciéndonos con él y el teletrabajo es un fiel reflejo de esta realidad.
Yo también me he adaptado y he aprovechado este tiempo para obtener la acreditación docente para teleformación como formadora online, he cambiado el formato de mis sesiones con clientes de presencial a online, las entrevistas de selección han sido a través de plataformas de videollamadas, y las reuniones han pasado todas a ser online. Ha sido una puesta a punto a nivel tecnológico.
El blog ha continuado su camino durante este último año con más invitados a la sección #SumandoTalento a los que doy de nuevo las gracias por su visita y con más post de diversos temas, porque han sido tres años de experiencias, aprendizajes y sobre todo personas.
Hoy quiero darte las gracias a ti, que me lees, me escribes en redes sociales o en privado, y compartes mis post.
Gracias por contarme tus sueños, tus dudas, tu día a día.
Gracias por tus ánimos, tus propuestas, tus reflexiones.
Gracias por acompañarme estos 3 años.
Espero que sigamos muchos años más disfrutando juntos …
¿Me acompañas un año más?

¡Feliz tercer cumpleaños a este blog lleno de autenticidad y valor! Como lector masculino, valoro especialmente cómo Beatriz comparte su evolución personal y profesional con tanta transparencia. Su reflexión sobre los *»tres años de aprendizajes»* me hizo pensar en mi propio crecimiento, recordándome que el éxito es un camino, no un destino.
La parte donde menciona *»dejar ir lo que no suma»* me impactó. En un mundo que nos exige estar siempre ocupados, su mensaje de priorizar con corazón es justo lo que necesitaba escuchar. ¡Y qué admirable su compromiso de seguir creando contenido útil sin perder la esencia humana!
Personalmente, me llevo dos regalos de este aniversario:
1) La motivación para celebrar mis pequeños logros (no solo los grandes).
2) La confirmación de que los proyectos con propósito perduran.
¡Felicidades, Beatriz! Que sigamos disfrutando de tu sabiduría práctica por muchos años más. Tu blog ya es para mí una de esas *»lecturas de domingo con café»* que alimentan el alma.
Como lector que sigue blogs de desarrollo personal, este post me ha conectado profundamente. La forma en que Beatriz celebra sus tres años de crecimiento, aprendizajes y conexiones humanas es un recordatorio poderoso de que los proyectos valiosos requieren paciencia y pasión.
Me encantó especialmente su reflexión sobre «celebrar los pequeños logros» – algo que nosotros los hombres a menudo descuidamos por enfocarnos solo en metas grandes. Su honestidad al compartir tanto los éxitos como las dudas hace que este aniversario sea increíblemente relatable. ¡Y las fotos de evolución son testimonio visual de su dedicación!
Como emprendedor, me llevo valiosas lecciones: la importancia de documentar el proceso, mantener la constancia y, sobre todo, disfrutar el viaje. ¡Feliz tercer aniversario a este blog que claramente nació del corazón! Estoy seguro que los próximos años traerán aún más crecimiento y contenido transformador. ¡Gracias por inspirarnos a perseverar en nuestros propios proyectos!
Muchas gracias por un comentario tan generoso y reflexivo. Me alegra enormemente saber que el post ha conectado contigo a ese nivel y que has podido extraer aprendizajes aplicables a tu propio camino como emprendedor.
Celebrar los pequeños logros es, efectivamente, una práctica que cuesta integrar, pero que marca una gran diferencia en la motivación y en la forma en la que vivimos los procesos a largo plazo. Por eso quise darle espacio, junto con las dudas y los momentos menos visibles, que también forman parte del crecimiento.
Gracias por leer, por compartir tu mirada y por valorar no solo el resultado, sino el camino recorrido. Comentarios como el tuyo dan mucho sentido a seguir escribiendo y compartiendo.